Este taller, pretende acercar a los niños y niñas al concepto de enfermedad mental de una manera sencilla, comprensible y adaptada a su corta edad, favoreciendo una primera aproximación basada en la información, la empatía y el respeto. A través de diferentes actividades participativas y dinámicas, se busca que los participantes comprendan que las enfermedades mentales forman parte de la salud de las personas, al igual que ocurre con las enfermedades físicas, y que quienes las padecen pueden llevar una vida normalizada con el apoyo y tratamiento adecuados.
Explicar qué es la enfermedad mental en niños pequeños es muy importante, puesto que la infancia, es una etapa fundamental en la formación de valores, actitudes y formas de entender el mundo. Acercarles desde edades tempranas a una visión adecuada de la salud mental ayuda a prevenir prejuicios, miedos y estereotipos que muchas veces surgen por desconocimiento.
Además, hablar de enfermedad mental de manera adaptada a su edad, favorece el desarrollo de su empatía y el respeto hacia las personas que pueden atravesar dificultades emocionales o psicológicas. Los niños aprenden que todas las personas pueden necesitar ayuda en algún momento y que tener un problema de salud mental no define a una persona ni la hace diferente al resto.
También es importante, porque contribuye a normalizar el cuidado de la salud emocional. De este modo, los niños y niñas, adquieren herramientas para identificar y expresar sus propias emociones, pedir ayuda cuando la necesitan y comprender la importancia del bienestar psicológico igual que la del físico.
Por otro lado, la educación temprana en salud mental favorece la creación de entornos más inclusivos y respetuosos, reduciendo situaciones de rechazo, burlas o discriminación hacia quienes padecen algún trastorno mental. Trabajar estos aspectos desde pequeños contribuye a formar personas adultas más conscientes, tolerantes y sensibles ante la realidad de los demás.
El pasado 27 de mayo, tuvo lugar el Taller de Sensibilización “Por la visibilidad de las personas con enfermedad mental”. Nos trasladamos a una Escuela Infantil del pueblo de Pinto (E.I. Trébol), traspasando los límites de Villaverde. La dinámica se desarrolló con uno de los grupos de niño y niñas de 3 años. A través de la lectura de un cuento, “La Madre de Mark está Deprimida”, se pretende que el alumnado tenga una primera toma de contacto con la enfermedad mental. Informando sobre qué es la aceptación de lo diferente, mediante distintas dinámicas y juegos adaptadas a la edad. Finalizando con la elaboración de un imán, relacionado con lo trabajado en la sesión.
Llama especialmente la atención cómo niños y niñas tan pequeños conocen ya algunos de los conceptos trabajados durante la sesión, mostrando una mayor conciencia y familiaridad con aspectos relacionados con las emociones, la salud mental y determinadas problemáticas psicológicas de lo que inicialmente se esperaba. Esto pone de manifiesto la influencia, cada vez más, del entorno familiar, escolar y social en la construcción de sus conocimientos y demuestra la importancia de abordar estos temas desde edades tempranas de manera adecuada y adaptada a su nivel evolutivo.
PORQUE LOS NIÑOS SON LOS ADULTOS DEL MAÑANA Y HAY QUE APOYARLES EN LA CREACIÓN DE UNA REALIDAD AJUSTADA, EVITANDO LA FORMACIÓN TEMPRANA DE PREJUICIOS HACIA LA ENFERMEDAD MENTAL Y PROMOVIENDO ASÍ, LA ACEPTACIÓN DE LO DIFERENTE.


