El 19 y 20 de enero de 2026, profesionales del Centro de Rehabilitación Laboral Villaverde acudieron al Colegio Villamadrid para impartir y compartir con el alumnado de 1º ESO un tema muy preocupante: el Suicidio.
Los días 19 y 20 de enero, la psicóloga y la terapeuta ocupacional del Centro de Rehabilitación Laboral Villaverde se desplazaron al Colegio Villamadrid para llevar a cabo una intervención en las aulas de 1º de la ESO bajo el título “Hablemos del suicidio”. Esta iniciativa tuvo como objetivo principal abrir espacios de diálogo para cuidar, normalizar la conversación sobre salud mental, fomentar la petición de ayuda y enseñar al alumnado cómo actuar si alguien de su entorno —o ellos mismos— está atravesando un momento de dificultad emocional.
La charla se desarrolló a través de una dinámica participativa, en la que fueron los propios estudiantes quienes tomaron la palabra y reflexionaron sobre distintos aspectos clave relacionados con el suicidio y el bienestar emocional. De este modo, se promovió una participación activa y un clima de confianza que facilitó la expresión de ideas, dudas y emociones.
Entre los temas abordados, el alumnado reflexionó sobre cómo creen que son las personas que se suicidan, trabajando la ruptura de mitos como la falsa creencia de que “hablar del suicidio puede animar a realizarlo” o que “contar lo que alguien te ha dicho supone traicionar su confianza”.
Asimismo, se identificaron señales de alarma que pueden llamar la atención en estos casos, como la falta de apoyo familiar, los cambios bruscos de humor, la tristeza prolongada, la baja autoestima o la pérdida de interés por actividades habituales como el ejercicio físico.
Otro de los bloques se centró en cómo les gustaría que actuaran con ellas y ellos si se encontraran en una situación de malestar emocional, destacando la importancia de tener un espacio para hablar, sentirse acompañados y percibir que importan. Del mismo modo, expresaron cómo no les gustaría que actuaran, señalando actitudes como mantener el problema en secreto, juzgar o comparar su situación con la de otras personas.
Finalmente, se dieron a conocer recursos de apoyo disponibles, tanto dentro como fuera del entorno escolar, como el propio colegio (profesorado, educadores/as), la familia, así como recursos externos como el teléfono 024, ANAR, entre otros.
Durante toda la intervención se hizo especial hincapié en la importancia del reconocimiento y la expresión de las emociones, la desmitificación de la salud mental y la identificación temprana de señales de alarma que pueden indicar que una persona necesita ayuda.
La experiencia fue valorada muy positivamente, destacando la actitud, implicación y participación del alumnado, así como la necesidad de seguir generando espacios seguros de diálogo que favorezcan la salud emocional, el apoyo mutuo y el cuidado colectivo dentro de la comunidad educativa.

